Guía de compra
Llevo años trabajando en concesionario, y hay una escena que se repite: un
cliente recoge su coche recién comprado, ilusionado, y a las dos semanas
vuelve con la primera pregunta de verdad: "¿qué merece la pena llevar en el
maletero?". Esta guía es la respuesta que doy siempre, sin que nadie me
pague por darla.
Empieza por lo que te saca de un apuro
De todas las llamadas de clientes con el coche parado que he atendido, la
inmensa mayoría eran dos averías: batería muerta y rueda baja. No el
motor, no la electrónica: la batería y las ruedas. Por eso mi regla es
simple: antes de gastar un euro en accesorios "bonitos", cubre esas dos.
Un arrancador y un compresor cuestan juntos menos que una tarde de grúa y
taller, y los amortizas la primera vez que los usas.
En seguridad, compra marca. Siempre.
He visto arrancadores baratos hincharse por una polaridad invertida y
dashcams de 30 € que grabaron un accidente… en una calidad en la que no se
leía ni la matrícula. En los productos que te protegen a ti o a tu dinero
—arrancador, dashcam— la marca de referencia no es un capricho: es la
diferencia entre que funcione el día que importa o no.
En comodidad, gana lo que usas sin pensar
Soporte de móvil, cargador, aspirador: aquí el criterio es otro. Lo bueno es
lo que se usa solo, sin ritual. Un soporte magnético al que pegas el móvil
con una mano mientras arrancas: eso se usa. Un brazo articulado de tres
rótulas que hay que ajustar cada vez: eso acaba en la guantera. Te lo digo
por experiencia: en los coches de ocasión que tasábamos, los accesorios
aparatosos aparecían siempre en el maletero, nuevos.
Lo que NO te recomiendo comprar
- Gadgets multiusos (arrancador-linterna-radio-martillo): hacen cuatro
cosas y ninguna bien.
- Electrónica sin marca en la toma de 12 V: un cortocircuito ahí te puede
fundir fusibles o algo peor. El mechero de tu coche no es sitio para
experimentos de 6 €.
- Cualquier cosa que invada el parabrisas o los airbags: además de
peligroso, te puede dar un disgusto en la ITV.